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7 claves de una buena adaptación al cambio

Sea lo que sea a lo que te dediques, pasen los años que pasen, lo único constante es el cambio. Y a pesar de que este es un concepto con el que convivimos a diario, adaptarse a él resulta más complicado que comprenderlo.

Aunque la acelerada transformación no es exclusiva a nuestra época, el mercado global y la era digital sin duda representan grandes retos, pues las organizaciones y empresas deben mantenerse alerta y actualizadas a las nuevas necesidades de los consumidores y sus empleados.

Sobre todo en tiempos de pandemia, donde tanto personas como compañías tuvieron que salirse de su zona de confort, la adaptación al cambio es una de las más relevantes habilidades para cualquier profesional sin importar su área de trabajo.

No cabe duda de que esta destreza está presente a diario así que seguramente has escuchado hablar de ella.

Es por eso que hemos preparado este artículo donde te compartimos la importancia que recae en ella y 7 consejos sobre cómo desarrollarla para sobrellevar momentos de crisis. ¡No dejes de leer!

¿Por qué es importante adaptarse al cambio?

Para entender por qué es tan importante la adaptabilidad, primero tenemos que esclarecer su significado.

Adaptarse al cambio significa ser lo suficientemente capaz para ser versátil sin presentar resistencia ante circunstancias inesperadas. Al contrario, la adaptación al cambio nos ayuda a recibir cualquier modificación en el entorno.

Esto nos permite rectificar conductas para que nos ayuden a encarar con seguridad y confianza variaciones en las rutinas, comportamientos e incluso sistemas a los que estamos acostumbrados.

Lo curioso es que dentro del mercado laboral actual, que se caracteriza por su continua reestructuración, la habilidad de adaptarse se ha vuelto una constante.

Hoy en día, la adaptación al cambio funge como una competencia indispensable e insustituible para que los empleados puedan estar dispuestos a instruirse y aprender otras formas de realizar su trabajo, pues las nuevas estrategias influyen directamente en el progreso de cualquier negocio.

Sin duda las empresas conocen las virtudes de esta capacidad y saben lo básica que es para sus colaboradores. Es por eso que no solo buscan prospectos que cuenten con ella, sino también aquellos proactivos y capaces de transmitir los conocimientos necesarios para fomentar la adaptación dentro del equipo de trabajo.

¿Qué esperar del cambio?

Los cambios y alteraciones no dan aviso, no acontecen lentamente y tampoco suceden por un tiempo específico, por lo que disponer no solo de una persona sino de todo un equipo que se valga de facultades para atenderlos puede salvar el futuro de una compañía.

A pesar de que muchas empresas y equipos de trabajo saben que los cambios se presentan con frecuencia, muchas veces no son conscientes de cómo influyen sobre ellos, pues las modificaciones pueden suceder en detalles pequeños o en interrupciones significativas.

Esto puede generar estrés, ansiedad e incluso depresión si no se sabe lidiar con las alteraciones y los sentimientos que estas provocan.

Existe la creencia de que una reorganización o renovación es a causa de un problema o fallo, pero los cambios no siempre se suscitan por necesidad urgente, también pueden brindar equilibrio y presentar soluciones a obstáculos que no se sabía que se tenían.

Que las modificaciones se reciban de manera positiva y, por ende, la adaptación al cambio se ejecute de forma efectiva, dependerá tanto de la cantidad y detalle de información, como de la forma y el medio con el que el líder la transmita.

En tal sentido, el papel del Coach, o líder, es de mucho peso, ya que este debe estar preparado no solo para enfrentar a los cambios él mismo, sino también para guiar a sus colaboradores a recibirlo positivamente.

Como ves, la adaptación al cambio es un gran indicador de liderazgo. Rápidamente se ha vuelto una habilidad sumamente valorada por las empresas porque las ayuda a seguir avanzando hacia sus objetivos sin importar los obstáculos que se presenten.

Esto ha ocasionado que muchos profesionales deseen adquirir esta aptitud y trabajan a diario para desarrollarla y mejorarla.

Afortunadamente, existen muchas claves y conductas para lograr acoplarse a las modificaciones.

7 consejos para lidiar con el cambio

Aunque la adaptación al cambio no es una habilidad que se consigue de un día para otro, puedes seguir pasos para construir, desarrollar y perfeccionar hábitos que ayuden a cultivarla.

Enseguida, te presentamos 7 de los más relevantes:

1. Estar preparado

Uno de los perjuicios más fuertes que puede provocar un cambio inesperado es que obligan a las personas y organizaciones a modificar e interrumpir su vida como la conocen, obligándolos a implementar nuevos sistemas y estructuras que posiblemente no conozcan.

Para adaptarse al cambio, hay que estar atento al futuro y a los posibles eventos que se pueden avecinar. Así es posible tomar acciones proactivas que ayuden a hacer frente a las alteraciones.

Aunque los cambios no se pueden predecir, uno sí puede estar preparado. Ser capaz de modificar el comportamiento para adecuar nuevas estrategias sirve como apoyo para retomar el control y sentirse seguro.

2. Reconocer señales

Es esencial estar muy atento a la información de la empresa, ya que esta nos mantiene al tanto de la situación tanto externa como interna en la que se encuentra.

Con ella, contamos con un vasto historial de comportamiento que ayuda a reparar en detalles de modificaciones que antes podrían pasar desapercibidos.

Reconocer los indicios que anteceden a un posible cambio sirven de apoyo para una toma de decisiones consciente sobre cómo impactarán en el bienestar de la compañía.

Además, contar con una perspectiva amplia y certera del entorno donde se desarrolla el negocio permite apuntalar los esfuerzos en identificar en qué consisten los cambios que se avecinan y cómo la empresa puede adaptarse a ellos.

3. Conquistar el miedo

La adaptación al cambio se basa en habilidades sobre todo mentales. Una de las creencias limitantes que nos impiden alcanzar las metas y solucionar problemas es el miedo a fracasar.

No se trata de fingir o evitar sentir la emoción. El temor es un instinto de supervivencia, pero hay que saberlo usar.

La clave es cambiar la forma de pensar y mantener una mente activa y serena para tomar los fracasos como oportunidades de aprendizaje.

Si no te atreves a hacer el intento entonces nunca vas a saber si es posible que lo logres.

4. Aceptar apoyo

Recibir ayuda no quiere decir que no tengas las capacidades para alcanzar las metas, sino todo lo contrario, que has abierto tu mente a tomar perspectivas que quizá por ti mismo no te permitías vislumbrar.

Coaching de vida es una gran herramienta para formar líderes y enseñarles a mostrar flexibilidad y una mente abierta para adquirir nuevos talentos y pericias que agilicen los procesos e impacten positivamente en sus resultados y en las personas en las que influyen.

5. Inspírate

Es cierto que una de las claves para conseguir adaptarse al cambio es mantener buena energía y pensamientos positivos, sin embargo, pueden presentarse dudas que no siempre podemos resolver.

Contar con un modelo que ha cursado por la misma incertidumbre resulta de gran apoyo cuando prestamos atención a los pasos que tomó para superar los obstáculos.

6. Prestar atención al tiempo

El tiempo puede ser nuestro aliado o nuestro peor enemigo, todo depende de la consideración que tengas de él y la manera en que lo uses.

Pese a que los cambios son impredecibles, mantener una buena organización y calendarización establecen las pautas por las que las acciones deben ir encaminadas.

Así, si surge una alteración, podremos tomar decisiones enfocadas a los objetivos con una actitud razonable que no repercutan en los resultados de otras áreas.

7. Crecimiento constante

Evidentemente, si lo único constante es el cambio entonces una excelente decisión es establecer un aprendizaje continuo que permita prestar atención a nuevas oportunidades, estar informado de posibles variaciones y mantenerse actualizado para implementar nuevas herramientas que cumplan objetivos o solucionen problemas.

Tomar sesiones de Coaching, por ejemplo, es muy útil tanto para descubrir capacidades propias que no se conocían como para potenciar habilidades que antes no se desarrollaban correctamente.

El crecimiento constante no es solo para cuestiones laborales, académicas o de conocimiento, sino también intra e interpersonales. Nos ayuda a conocernos a nosotros mismos y a generar un buen ambiente con el resto de nuestros colaboradores.

Así, la adaptación al cambio se convierte en una lección más de tu desarrollo intelectual.

No lo olvides: la práctica hace al maestro.

¡Eso es todo!

Para concluir, vale la pena recordar que la adaptación al cambio es una habilidad que se puede cultivar y perfeccionar con el tiempo y tras mucha dedicación.

El miedo a la incertidumbre puede ser un factor que impida nuestro crecimiento y detenga el camino hacia el éxito, pero esta es solo una barrera mental y así como ella existen muchas otras que se tienen que erradicar para cumplir con nuestros objetivos.

Si quieres conocer más acerca de cómo optimizar tus capacidades y desbloquear muchas otras, te invitamos a que leas nuestro artículo sobre las creencias limitantes, cómo identificarlas y deshacerte de ellas.

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