Las Metáforas en Coaching:
Cuando coacheamos sabemos lo importante de la escucha plena, activa, y comprometida con comprender al otro.
Esto se logra prestando atención, pero no solo a las palabras, sino a todo lo que refleja el mundo interno del cliente, la forma como articula la manera de ver el mundo, es decir, el cliente te muestra su MAPA y ese mapa contiene mucho lenguaje que describe cosas desde su forma de mirarlo, a veces se utilizan Metáforas.
Una metáfora, en una sesión de coaching, trae la forma como una palabra u oración, que significa algo en un lugar y puede significar otra cosa en su vida. Ese significado se verbaliza mediante una figura que envuelve el sentir único del mundo del cliente.
Por ejemplo: “Siento como si existiese una jaula alrededor de mi corazón y no puedo decirle lo que siento” ó “Es que lidiar con mi jefe es como cargar grilletes” Esto permite que el cliente conecte mente y corazón, y se expresa como es.
Las metáforas son una herramienta descriptiva y maravillosa para la comunicación que puede inspirar a otros, pero también son mucho más.
Cuando reconocemos que la mayoría de nuestros procesos de pensamiento van más allá de nuestra comprensión consciente, las metáforas dan una perspectiva única de cómo alguien piensa, siente y experimenta su mundo. Considera esto: el mundo tangible que nos rodea está compuesto de billones y billones de átomos en constante movimiento y mucho espacio vacío entre ellos. Lo que vemos es nuestra propia percepción interna: colores, formas, patrones… ¿no es todo solo una metáfora de lo real?
¡Quizás las metáforas sean lo más cercano que jamás lleguemos a la ‘verdadera’ experiencia de la realidad!
Al aprender a captar las metáforas en la conversación, dejamos de escuchar nuestro propio ruido mental, Coaching no es ajedrez, no se piensa en la próxima pregunta mientras el cliente habla, es prestar total atención y mirar el mundo a través de los ojos del cliente.
Las Metáforas en Coaching:
Cuando coacheamos sabemos lo importante de la escucha plena, activa, y comprometida con comprender al otro. Esto se logra prestando atención, pero no solo a las palabras, sino a todo lo que refleja el mundo interno del cliente, la forma como articula la manera de ver el mundo, es decir, el cliente te muestra su MAPA y ese mapa contiene mucho lenguaje que describe cosas desde su forma de mirarlo, a veces se utilizan Metáforas.
Una metáfora, en una sesión de coaching, trae la forma como una palabra u oración, que significa algo en un lugar y puede significar otra cosa en su vida. Ese significado se verbaliza mediante una figura que envuelve el sentir único del mundo del cliente. Por ejemplo: “Siento como si existiese una jaula alrededor de mi corazón y no puedo decirle lo que siento” ó “Es que lidiar con mi jefe es como cargar grilletes” Esto permite que el cliente conecte mente y corazón, y se expresa como es.
Las metáforas son una herramienta descriptiva y maravillosa para la comunicación que puede inspirar a otros, pero también son mucho más.
Cuando reconocemos que la mayoría de nuestros procesos de pensamiento van más allá de nuestra comprensión consciente, las metáforas dan una perspectiva única de cómo alguien piensa, siente y experimenta su mundo. Considera esto: el mundo tangible que nos rodea está compuesto de billones y billones de átomos en constante movimiento y mucho espacio vacío entre ellos. Lo que vemos es nuestra propia percepción interna: colores, formas, patrones… ¿no es todo solo una metáfora de lo real?
¡Quizás las metáforas sean lo más cercano que jamás lleguemos a la ‘verdadera’ experiencia de la realidad!
Al aprender a captar las metáforas en la conversación, dejamos de escuchar nuestro propio ruido mental, Coaching no es ajedrez, no se piensa en la próxima pregunta mientras el cliente habla, es prestar total atención y mirar el mundo a través de los ojos del cliente.
Las Metáforas en Coaching:
Cuando coacheamos sabemos lo importante de la escucha plena, activa, y comprometida con comprender al otro. Esto se logra prestando atención, pero no solo a las palabras, sino a todo lo que refleja el mundo interno del cliente, la forma como articula la manera de ver el mundo, es decir, el cliente te muestra su MAPA y ese mapa contiene mucho lenguaje que describe cosas desde su forma de mirarlo, a veces se utilizan Metáforas.
Una metáfora, en una sesión de coaching, trae la forma como una palabra u oración, que significa algo en un lugar y puede significar otra cosa en su vida. Ese significado se verbaliza mediante una figura que envuelve el sentir único del mundo del cliente. Por ejemplo: “Siento como si existiese una jaula alrededor de mi corazón y no puedo decirle lo que siento” ó “Es que lidiar con mi jefe es como cargar grilletes” Esto permite que el cliente conecte mente y corazón, y se expresa como es.
Las metáforas son una herramienta descriptiva y maravillosa para la comunicación que puede inspirar a otros, pero también son mucho más.
Cuando reconocemos que la mayoría de nuestros procesos de pensamiento van más allá de nuestra comprensión consciente, las metáforas dan una perspectiva única de cómo alguien piensa, siente y experimenta su mundo. Considera esto: el mundo tangible que nos rodea está compuesto de billones y billones de átomos en constante movimiento y mucho espacio vacío entre ellos. Lo que vemos es nuestra propia percepción interna: colores, formas, patrones… ¿no es todo solo una metáfora de lo real?
¡Quizás las metáforas sean lo más cercano que jamás lleguemos a la ‘verdadera’ experiencia de la realidad!
Al aprender a captar las metáforas en la conversación, dejamos de escuchar nuestro propio ruido mental, Coaching no es ajedrez, no se piensa en la próxima pregunta mientras el cliente habla, es prestar total atención y mirar el mundo a través de los ojos del cliente.
Las metáforas favorecen conectarnos con nuestra comprensión cognitiva y emocional, compartir el «es como sí», permite al cliente el enfoque(Focus), favoreciendo el reconocimiento y la apertura para trascender. Señala la extensión de posibilidades y nos permite acompañar, habilitar y facilitar, es un gran paso en el Coaching.
Favorece la creatividad y percepción de posibilidades en el cliente. Gran insight